Jan 6, 2014

¿Comida caliente?

Rara vez te sientas a comer y comes completo. Siempre hay que pararse a hacer cualquier cosa, por ejemplo: cargar al bebé que no quiere otra cosa sino estar cargado.

Adiós, plato de comida caliente.

Quizás hayas comenzado a comer cuando tu plato todavía estaba caliente, pero después de tener que levantarte de la mesa 15 veces para quitar al bebé del escalón, sacarle algo de la boca, alejarlo de la esquina de la mesa, sacarlo del baño, alejarlo del tomacorriente, etc. todo estará helado.

¿Y para qué calentarla? si ya sabes que no vas a estar sentada más de 2 minutos.

Entonces puede que hayas decidido comer cargando al bebé, porque bueno, no tienes que picar nada con el cuchillo y en teoría pudieras comer con una sola mano, pero si tu bebé ya está grandecito, olvídalo, la comida seguirá llegando fría a tu boca. Por cada bocado seguramente tardarás un rato intentando evitar que te tumbe el tenedor, hale el mantel, meta las manos en el plato y ¿por qué no? que te saque los zarcillos.

Lo mismo sucede si tratas de comer sentada, por cierto. Sentarse - levantarse, ese ejercicio que creo que no sirve para otra cosa sino para probar nuestra paciencia.

Finalmente si has logrado sentarte con calma a comer y tu comida está caliente, probablemente lo estés haciendo sola. Y así la comida pierde un poco la gracia ¿no?

¡Feliz 2014!

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Aug 27, 2013

Bebés independientes.

Hay quienes piensan que a los pediatras no hay que hacerles mucho caso porque de tanto estudiar terminan por no saber nada. Yo no llegaría tan lejos, porque como dice mi mamá: ''por muy poco que sepan saben más que uno''. De todas maneras, no deja de ser cierto que muchas veces uno se encuentra en ese difícil punto medio entre la teoría del pediatra y la práctica en casa.

Dos de los pediatras que hemos consultado han coincidido en esta recomendación: los bebés deben permanecer en su cuna para que sean independientes. Que si el bebé llora no debemos apresurarnos a cargarlo. Que si se acostumbran sufrirán luego si les toca ir a las guarderías. ''Mientras Abril estuvo en la UCIN no la cargaban cada vez que lloraba. Y allí está, no le ha pasado nada, aprovecha que se acostumbró'' me dijeron una vez.

Y es cierto, no dejo de sentir dolor cada vez que recuerdo e imagino cómo fueron esos días -¡sus primeros días de vida!- en la UCIN. Ella lloraba y yo no estaba para abrazarla, y nadie lo hacía. Duele, supongo que ella no lo recuerda, pero duele.

Pero no es sólo haber pasado por esta experiencia lo que me hace estar en contra de esta idea de enseñar o pretender que los bebés sean independientes. ¿Acaso no somos, hasta cierto punto, dependientes -nosotros los adultos- de la atención de nuestras familias, pareja, hijos y hasta de la mascota? ¿No es acaso cierto que si por alguna razón nos pusiéramos a llorar y la persona que se encuentra a nuestro lado, incluso si fuese un desconocido, nos ignorara nos sentiríamos mal?

A veces pierdo la paciencia y pienso cosas como: será que te quedarás llorando porque no sé qué quieres. En ocasiones hasta lo digo; pero nunca lo hago. No salgo corriendo, soltando los vasos que esté fregando, a menos que no sepa si es que, por ejemplo, se golpeó con algo. Tampoco se la arranco de los brazos a la abuela cuando a veces la carga y ella llora. Si no se calma en un momento, pues la cargo con tranquilidad y listo.

Abril, creo que como muchos bebés, se pone de muy mal humor y llora cuando tiene mucho sueño y en esos casos la dejo un poco; pero siempre me quedo a su lado; busco entretenerla, calmarla o simplemente eso: me quedo a su lado.

Nuestros bebés nos necesitan, así que no encuentro razones para dejarlos llorar simplemente ''para que aprendan a ser independientes''.

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Aug 1, 2013

6 meses.

El lunes 29 de julio cumpliste 6 meses. Pesas más de 7 kg y mediste en la última cita con el pediatra 63 cm. Ya casi no tomo en cuenta tu edad corregida (a menos que sea por razones médicas). No pienso que tendrías 4 meses ni tampoco, como hacía antes, que tienes entonces 5 meses con nosotros en la casa. La alegría de verte cumplir 6 meses de nacida, de verte superar tantas cosas y sobre todo de verte sonreír de la manera en que lo haces abarca todo; casi no deja espacios a las dudas y los miedos, aunque cuando aparecen son intensos.

Ya quieres sentarte y lo logras un poco, con apoyo. Te volteas sola aunque por ahora solo lo haces hacia el lado derecho y todavía te cuesta devolverte. Agarras cosas, te las llevas a la boca y atiendes a todo: voces, ruidos, música. Te gusta el chupón para dormir e ir en el coche mirando hacia el frente. Te gusta pasear.

Te encanta dormir tapándote la cara un poco, a veces jugando con mi mano. Cuando ves a papi o a mami sonríes inmediatamente y a veces no te gusta que se te acerquen otras personas. Gritas, balbuceas, te quejas, lloras duro cuando quieres que te carguen o cuando tienes sueño, pero solo durante el día (menos mal). En la noche duermes tranquila, sí... bastante tranquila; a veces con nosotros en la cama.

Te gustan tus juguetes: la libélula ''el panelo'', la araña ''el mini panelo'', la pelota, los aritos, tu 'omejita' (ovejita), el pañal de tela, las almohaditas, la almohada mariposa y tu gimnasio Bright Starts.

De la música que has escuchado te gusta: La sinfonía de Abril, Babies Go ABBA y George Harrison :) ¡Ah! y verte en el espejo te parece divertidísimo siempre.

Seguro faltan muchas cosas por contar...

¡Feliz cumple mes! ¡Te amamos mucho!

Papi y mami.

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Jul 22, 2013

No todo es tan malo.

No quisiera hacer de este texto una simple queja hacia ciertos comentarios, consejos, críticas, opiniones o lo que sea que tienen las personas con respecto a la crianza. Quisiera hacerlo una reflexión.

Uno se mete en esto creyendo que sabe bastantes cosas para darnos cuenta de que realmente no sabemos casi nada y que en muchos casos ''saber'' ni siquiera es relevante.

Antes de ser mamá siempre traté de cubrirme las espaldas agregando a cualquier comentario que hiciera sobre el tema, frases como: ''bueno, no sé cómo será cuando me toque...'' Y es que no era tan difícil adivinar que mis espaldas en algún momento estarían completamente al descubierto.

Más allá de los comentarios fuera de lugar, los consejos no solicitados -que a veces caen mal-, las críticas a las decisiones que tomamos -porque casi todo el mundo, a cuenta de la experiencia, se cree con ese derecho- está esa particular manera y mala costumbre que a veces tenemos de minimizar el dolor, la preocupación, el esfuerzo o la alegría del otro.

Si digo, por ejemplo: ''Abril ya se voltea sola'' la respuesta la mayoría de las veces es: ¡ahora es que viene lo bueno, prepárate! O si digo: ''Abril duerme bien por las noches'', responden: aprovecha ahorita que está chiquita y no camina, ¡ja! ¡porque cuando camine, ¡ya vas a ver! Como cuando embarazada te dicen: ¡aprovecha de dormir que nunca más lo vas a hacer! Como si el sueño, además, fuese acumulativo, jaja. O como el otro día cuando comenté que a veces la pasamos a la cama para que duerma con nosotros y la respuesta fue: ¡de ahí no la van a sacar hasta que cumpla 18!

Ahora que estoy viviendo todo esto y que he leído sobre el tema me impresiona cómo casi todos los ''buenos consejos'' implican distanciarse y reprimirse. ''No la cargues tanto, no la pongas en tu cama, déjala que llore un poco, no todo puede ser sí, sí sí'' ¿Pero por qué todo tiene que ser no, no, no? Todo tan negativo...

A veces me pregunto si es que estas personas no disfrutaron de sus bebés y están arrepentidas o quizás es que se están desahogando. Sé muy bien que no todo es paz y tranquilidad, que muchas veces, muchas, muchas veces uno se encuentra al borde de un ataque de nervios, pero no todo es tan malo ¿o sí? En cualquier caso: lo siento mucho.

Me encantaría que si digo: ''Abril ya se voltea sola'' la respuesta fuese, por ejemplo: ¿Sí? ¡Qué bueno! y podamos compartir algo de alegría en vez de lanzarnos en pánico al precipicio.
Como la pareja de señores que conocimos en la cola del supermercado -yo quiero ser así lo más que pueda- que no hicieron ni un solo comentario negativo, ni siquiera cuando nos contaron que son abuelos jóvenes.

Hay momentos muy difíciles; pero los buenos siempre ganan.

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Jul 11, 2013

Manos.

Observas tu mano como quien mira un invento asombroso,
estudias la mía dedo por dedo.
Estas descubriendo tanto.
Yo hago fiestas contigo,
no hay independencia,
no inventen;
todavía somos una.

Los pies que casi tocas,
la ovejita que abrazas.
La luz azul de tu acuario artificial te envuelve,
tratas de ponerte boca abajo y casi lo logras;
ahora te agarras las manos
y tu papá dice que algo estás tramando.

Cierras tus ojos.
Yo seco los míos de miedos y alegrías,
y rezo.

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(También en With love.)

Jun 9, 2013

Lazos en la UCIN.

De la primera vez que entré en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatal para conocer a mi bebé no recuerdo a nadie. Tengo una visión borrosa de ese momento. Todavía recuperándome de la cesárea, adolorida, nerviosa, entré con la ayuda de una enfermera (lo sé porque hay una foto de ese momento). Sé que me puse a llorar cuando la vi en persona; había visto una foto que dejaron que tomara mi esposo más temprano, pero no era lo mismo, por supuesto. No recuerdo nada más, sino a una de ellas diciéndome que no llorara porque los bebés sienten y perciben nuestras emociones, que Abril me necesitaba feliz. Esa visita duró unos pocos minutos, pues era fuera de hora. Tampoco me fijé si en la sala había más gente, madres, bebés, nada.

















Durante los próximos 22 días tuvimos la oportunidad de conocer al equipo de enfermeras y médicos encargados de la Unidad y a otros padres que estaban más o menos en la misma situación. Cuatro familias nos encontrábamos todos los días durante las visitas, compartíamos la información que nos daban los médicos sobre nuestros bebés, angustias, alegrías y experiencias; hasta las costosas vacunas que piden para los prematuros que conseguimos que nos donaran. Como pudimos nos arreglamos entre todos.

Durante ese tiempo llegaban otros bebés, pero se iban rápido; algunos el mismo día, otros a la semana. Siempre quedábamos nosotros. Con el tiempo intercambiamos teléfonos con el fin de mantenernos en contacto una vez que le dieran el alta a nuestros bebés. Y así lo hemos hecho hasta ahora. Se forman lazos importantes. Nacen afectos que son difíciles de olvidar.

Todavía compartimos entre nosotras, las mamás de la UCIN, inquietudes, fotos y alegrías. Gracias a Dios por la tecnología (risas). Y era mi idea que en un futuro, en algún cumpleaños, aunque no estamos todas en Caracas, nuestros bebés se conocieran y compartieran juntos. Pero hoy amanecí con la tristísima noticia de la partida de uno de los compañeritos de Abril de la UCIN. Quizás lo hagamos algún día, pero lo extrañaremos mucho. No será lo mismo sin él. Juan Pablo, siempre te recordaremos.

Yo le agradezco profundamente a estos padres y a sus bebés; también a las enfermeras que se portaron de maravilla; cariñosas y divertidas. A ellas les entregué los recuerditos del Baby Shower que nunca llegamos a hacer y a los doctores una tarjeta de agradecimiento con la foto de Abril.

 















Si alguna vez, que espero que no, les toca pasar por esa sala, no duden en hacer amistad con los otros padres. Les dará fuerza, apoyo, aliento y alegría en medio de la angustia.

A todos: gracias.

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Jun 5, 2013

Llegaste.

(tomado de mi blog With love.)

Y de repente todo ha cambiado;
antes estabas por dentro.
Nada fue como en el boceto,
y ya no duermo tanto,
y me canso mucho,
y tú haces ruidos,
y yo dudo.
Todos los nombres que invento,
todas las listas que hago,
lo registros que llevo,
y te amo,
todo el tiempo.

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